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Zapatillas

¿Cada cuanto cambiar las zapatillas de running?

si la pregunta es ¿cada cuanto hay que cambiar las zapatillas de running? la respuesta rápida para un atleta amateur seria entre 4-7 meses pero influyen muchos factores que puede disminuir o aumentar el tiempo de duración

En primer lugar hay que mencionar el peso, porque la mayoría de las zapatillas están diseñadas para soportar 90 y 100 kilogramos. Los atletas que pesen más de eso, deberán optar por zapatillas con bastante amortiguación.

Cuándo cambiar el calzado de running cuanto duran

El problema principal para estos deportistas al cambiar de zapatillas running es que desgastan la amortiguación mucho más rápido que uno de 70 kilogramos.

Es recomendable elegir un tipo de amortiguación a base de gel o espuma y no aire, porque las cápsulas de aire duran mucho menos.

Los atletas con un peso superior a los 90 kilogramos ponen más peso en la pisada, lo cual afecta el rendimiento de la zapatilla. En algunos casos, podrían durar la mitad de kilómetros esperados.

El segundo factor más importante por el que se tienen que cambiar de zapatillas running es la pisada, ya que no siempre se puede encontrar un modelo apto para todo tipo de pisada.

Ya mencionamos que algunas marcas hacen modelos ST (Stability) que ayudan a los atletas con pronación a corregir este problema. Sin embargo, no siempre se encontrarán, así que los atletas con estos defectos de pisada o técnica deberán recurrir a plantillas para ayudarse.

De lo contrario, esa zapatilla que tanto te gusta podrá desgastarse en sitios incómodos, que no están hechos para soportar tanto roce o desgaste.

Podemos mencionar el borde lateral del zapato, a la altura de los metatarsos. A todos nos ha ocurrido, al comprar una zapatilla de mala calidad, que con el uso se agrieta justo en la parte que usamos para el despegue. Esto también sucede cuando una pisada es pronadora o súper pronadora, ya que se usa exageradamente esa parte del pie.

En tercer lugar, lo propio es hablar de los entrenamientos y la técnica. Ya que no es necesario tener un defecto de pisada para utilizar mal una zapatilla.

Lo más común en este caso es encontrar zapatillas que se usaron más de la cuenta, porque el atleta entrena más de lo que debería. Te aconsejamos no usar la misma zapatilla dos días seguidos, o entrenar más tiempo del necesario. Esto puede producir lesiones, muy probablemente porque la zapatilla se ha desgastado más rápido de lo que debería.

También debes tener en cuenta que no deberías salir y correr como un poseso desde el primer entrenamiento. Aprende a correr lento, con cuidado, antes de correr rápido.

Bonus: ¡Cuidado con la superficie!

Suele hacerse grande, llegando hasta la altura de un botín, y estará más acolchado dependiendo de la disciplina que corras. Si te interesa la velocidad, será corto y menos acolchado, pero si quieres sumar kilómetros estará bien cómodo y será más que notable.

Por si te has saltado la primera parte, y la más importante de este artículo, es nuestro deber decirte que debes elegir tu zapatilla teniendo en cuenta lo “sólido” del suelo sobre el que vas a correr

No solo es una medida de seguridad para el atleta, sino una precaución para cuidar el bolsillo.

Ten en cuenta que el asfalto, el terreno más duro y sólido por el que podemos correr, requiere un tipo de amortiguación más efectiva y densa. Usar una zapatilla de velocidad siempre será una mala idea, apuesta por las zapatillas para entrenamiento y las rodadoras. El tipo de amortiguación de esas zapatillas favorece esos terrenos.

Preguntas frecuentes de zapatillas de correr